Quieren acabar la Reserva Forestal del Norte de Bogotá.

Quieren acabar la Reserva Forestal del Norte de Bogotá.

No descansan quienes quieren urbanizar la Reserva Forestal del Borde Norte.
Julio Carrizosa Umaña

Es desolador ver como de manera sistemática, políticos y grupos económicos desmantelan las normas que consolidan la Reserva Forestal del Norte de Bogotá – RFN como una zona para preservar la biodiversidad de la ciudad. Su fin es evitar que se cumpla el objeto de conservación por el cual fue declarada mediante el acuerdo 011 de 2011 de la CAR (1), en el que se plantea la necesidad de conectar con vegetación nativa los ecosistemas y cuerpos de agua que se encuentran entre los Cerros Orientales y el Río Bogotá, para proteger el último relicto de Bosque Andino de Planicie que queda en la sabana “Bosque de las Mercedes”, evitando con esto la expansión de la ciudad hacia los municipios aledaños de Chía y Cota, garantizando el Buen vivir de los bogotanos y mejorando las condiciones ambientales en las que vivimos.

Luego de una masiva movilización de ambientalistas, intelectuales, grupos culturales y líderes comunitarios, por medio de actividades de sensibilización ambiental, procesos jurídicos y su constante participación en el diseño del Plan de Manejo Ambiental de la RFN. La Alcaldía Mayor de Bogotá en cabeza de Gustavo Petro decide implementar diversas acciones para su consolidación: Se estructura un programa de restauración dentro del Plan de Desarrollo Distrital “Bogotá humana”(2); se incluye dentro del sistema de áreas protegidas del distrito en las modificaciones del Plan de Ordenamiento Territorial – POT (3); inicia un proceso de mantenimiento y rehabilitación del Bosque de las Mercedes, reforestación en predios donde se pensaba construir la Avenida Longitudinal de Occidente – ALO y finalmente se destinan 134.000 millones para compra de predios (4).

Estas últimas acciones, son las que desatan la preocupación de los grupos de poder que ven en peligro sus negocios en el Borde Norte, emprendiendo diversas talanqueras que hoy en día ponen en serio peligro los valores ambientales presentes en la sabana de Bogotá.

El 6 de marzo, la Unidad Nacional en cabeza del presidentes Santos y Vargas Lleras firman el “pacto por Bogotá” (5), un programa que fue presentado a líderes de las 20 localidades, contiene 10 puntos entre los que se prioriza la construcción de la ALO considerada por ellos como la vía más importante de la capital, sin tener en cuenta los daños ambientales que ocasionará en 3 humedales (Capellanía, Tibabuyes y Conejera) y la RFN, ya que su trazado sepultará y fragmentará estos ecosistemas (6).

Con la crisis de gobernabilidad, desatada por el proceso de destitución del Alcalde Petro, se deja en vilo el programa de recuperación de la RFN, aunque continúan las acciones de mantenimiento y rehabilitación ecológica del Bosque de las Mercedes, preocupa la posición del gobierno nacional, quien expresa su apoyo a la construcción de la ALO, teniendo en cuenta la propuesta inicial del proyecto (7).

Se detiene el proceso de compra de predios, que se iba a realizar mediante un acuerdo entre la CAR y la Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Bogotá – EAB, por presiones de la Procuraduría General de la Nación, quien argumento que este convenio no cumplía los procedimientos legales y que era mejor que no conciliaran las dos entidades, porque era “peligroso” que esos dineros se utilizaran para enriquecer a alguien (8). Con lo cual se congela el proceso de compra de predios en el polígono de la RFN, deteniendo la implementación de programas de reforestación con vegetación nativa.

Por otro lado, durante el mes de marzo la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, presenta a las entidades del distrito el Plan de Manejo Ambiental de la RFN, donde se regulan los usos del suelo dentro de la zona declarada como reserva. Documento que permite la continuidad de proyectos productivos de alto impacto ambiental bajo el programa de “producción agropecuaria sostenible” (9), como lo son las actividades de ganadería y cultivos de flores, que por años han deteriorado los suelos y los acuíferos (aguas subterráneas) ubicados en la zona rural de las localidades de Suba y Usaquén, mientras el programa de “preservación ambiental” que se plantea, NO garantiza la conectividad ecológica de ecosistemas y cuerpos de agua, ya que este se concibe como la realización de procesos de reforestación en pequeñas zonas desconectadas unas de otras y no como la restauración ecológica de todo un sistema hídrico y forestal bajo el concepto de cuenca.

Este documento, debería recoger los resultados de los talleres de participación ciudadana, donde trabajaron desde el año 2012 organizaciones ambientales y ciudadanos interesados en la protección de la RFN, llegando a los siguientes acuerdos:

1. La RFN es clave para el futuro sustentable de la ciudad, por los ecosistemas que conecta (humedales Torca, Guaymaral y Conejera, Bosque de las Mercedes, Cerros Orientales y Conejera, Acuíferos, Quebradas y Río Bogotá), por lo tanto es necesario conservar, sin modificación alguna, sus objetivos de conservación y su área de 1.495 hectáreas delimitada por la CAR en el acuerdo 011 de 2011.
2. En esta zona es necesario que las autoridades ambientales (Alcaldías Locales de Usaquén y Suba, Secretaria de Ambiente, CAR, Unidad contra delitos ambientales de la Fiscalía) y las comunidades organizadas, realicen un control constante sobre usos que pueden afectar los valores ambientales presentes en este territorio como: disposición de residuos sólidos y escombros, contaminación de cuerpos de agua, construcciones ilegales, etc.
3. Esta reserva debe ser para la reforestación con vegetación nativa, la investigación social y ambiental, la recreación pasiva, el ecoturismo y la agroecología. Los propietarios de predios e instituciones educativas y recreativas deben transformar sus actividades hacia estos usos para que permanezcan en el territorio.

Por último, con la suspensión del Plan de Ordenamiento Territorial – POT por el Consejo de Estado (10), donde se incluía a la RFN dentro del sistema de áreas protegidas del distrito, despojan de protección jurídica este espacio de vida, pretendiendo que el Borde Norte, se convierta en un bosque de cemento, que elevará los índices de contaminación y riesgos a desastres naturales, a los que nos vemos sometidos los pobladores de una ciudad que ha priorizado por años la urbanización sin planeación, poniendo en vilo la vida de las presentes y futuras generaciones.

Frente a este panorama, vemos como la RFN marca el corazón del conflicto político en Bogotá, encontrándose en tensión dos modelos de ciudad, por un lado se considera que esta debe expandir sus bordes de manera descontrolada para garantizar los negocios de la construcción, sin importar los impactos ambientales sobre ecosistemas estratégicos para el buen vivir y el otro prioriza la preservación de la vida, planteando que para la protección de la Estructura Ecológica Principal del Distrito, es necesario permitir su conectividad ecológica, generando corredores de biodiversidad que delimiten con claridad los usos del suelo en la ciudad y mejoren la relación entre las zonas rurales y urbanas.

Para proteger la RFN, seguiremos trabajando para que la comunidad conozca los beneficios que este espacio de vida trae para los ecosistemas de la Región Central y la calidad de vida de sus habitantes, realizando ejercicios de veeduría para denunciar los usos ilegales que se presentan en la zona y procesos de movilización social que garanticen la preservación de la vida en todas sus manifestaciones.

ALI – MIEMBRO DEL COLECTIVO SUBA NATIVA

(1) CORPORACIÓN AUTÓNOMA REGIONAL DE CUNDINAMARCA, Acuerdo por medio del cual se declara La Reserva Forestal Regional Productora del Norte de Bogotá D.C., “Thomas van der Hammen”, se adoptan unas determinantes ambientales para su manejo, y se dictan otras disposiciones. Acuerdo 011 de 2011. Bogotá, Colombia. 2011.

(2) ALCALDÍA MAYOR DE BOGOTÁ, Plan Distrital de Desarrollo Bogotá Humana 2012 – 2016, Bogotá, 2012.

(3) ALCALDÍA MAYOR DE BOGOTÁ, Decreto 364 de 2013 – Por el cual se modifica excepcionalmente las normas urbanísticas del Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá D.C., adoptado mediante Decreto Distrital 619 de 2.000, revisado por el Decreto Distrital 469 de 2.003 y compilado por el Decreto Distrital 190 de 2.004. Pág. 43. 2013.

(4) EL ESPECTADOR, Reserva Forestal del Norte en Bogotá es un hecho, 12 de febrero 2014.
http://www.elespectador.com/noticias/bogota/reserva-forestal-del-norte-bogota-un-hecho-articulo-474590

(5) CARACOL RADIO, Santos y Vargas Lleras firmaron el Gran Pacto de Bogotá, 6 de marzo 2014.
http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/santos-y-vargas-lleras-firmaron-el-gran-pacto-de-bogota/20140306/nota/2115139.aspx

(6) ESCOBAR MORENO Jorge Emmanuel, La Avenida ALO y los Humedales, Fundación Humedales Bogotá, 5 de septiembre 2.011.
http://humedalesbogota.com/2011/09/05/la-avenida-alo-y-los-humedales/

(7) REVISTA DINERO, Garantizan construcción de la ALO, 27 de marzo 2014.
http://www.dinero.com/pais/articulo/alo-va-construir/193961

(8) PERIODICO EL ESPECTADOR, La Reserva Forestal Thomas van der Hammen, en peligro, Carrizosa Julio, 25 Mar 2014.
http://www.elespectador.com/opinion/reserva-forestal-thomas-van-der-hammen-peligro-columna-482953

(9) CORPORACIÓN AUTONOMA REGIONAL DE CUNDINAMARCA – CAR, Plan de Manejo Ambiental de la Reserva Forestal Regional Productora del Norte de Bogotá D.C. “Thomas van der Hammen” / Capitulo 8 Componente Estratégico, 2014.

(10) NOTICIAS CARACOL, Consejo de Estado suspendió provisionalmente el POT decretado por Petro, 2 de abril 2014.
http://www.noticiascaracol.com/nacion/articulo-320302-consejo-de-estado-suspendio-provisionalmente-el-pot-decretado-petro